Friday, December 5, 2008

"Y"lusión (3)

Luego de que mi segundo encuentro con “Y” fuera un completo fracaso, las cosas no llegaron a mejorar. Era el típico “feo looser ilusionado” que esperaba por ese milagro que nunca llegaría, un milagro que haga que ella se diera cuenta que me gustaba (tal como las abejas a la miel, así de dulce). La seguí encontrando los fines de semanas después en fiestas, reuniones, discotecas. Todos sus amigos eran un grupo unido y por fortuna yo era parte de ellos. Como dije en la segunda parte de esta historia, para mi “Y” se había vuelto inalcanzable, en realidad nunca pensé que ella se fijaría en mi. Digamos que ella era mucho en todos los aspectos para mí o al menos así pensaba en ese tiempo. Pero en ese transcurso llegaría un día que fue muy especial y recuerdo con mucha alegría.
Fue un viernes 6 de agosto del 2004, era cumpleaños de mi mejor amigo “F”. Por mi parte, sabría que “Y” se haría presente esa noche, como si fuera aquella cenicienta con esos mágicos “zapatitos de cristal”. Yo sería el primero en llegar y ayudaría a “F” a preparar la casa para la fiesta. Para mi gran sorpresa esa noche, la presencia de “Y” se haría tan repentina como el nerviosismo que se lleno dentro de mí apenas escuche su voz. Había llegado tan temprano como yo, incluso había llegado más temprano que la mismas “chelas”. Pero claro no había llegado sola, estaba con su inseparable amiga “L”. Empecé a conversar con ellas en compañía de mi viejo amigo “H” que también había llegado temprano. Y así, la gente empezó a llegar y la casa de mi amigo “F” se empezó a llenar, tanto que había gente que tenía que salir hasta la puerta de la calle porque ya no había más espacio, ni sillas.
Ese día me concentre en pasarla “chévere” con mi amigo “F” que más que merecido tenía esa fiesta. Creo que el también tuvo golpes de suerte porque vio viejos y nuevos amores que lo incitaban a ingerir mas tragos y líquidos que terminarían con su estabilidad psicológica y emocional. Un personaje que adquirió una fama “pacharaca” ese día fue mi gran amigo “M” que con su manera de florear y alegrar a la gente, especialmente cuando se encuentra ebrio, dejó en claro porque las chicas enloquecen y se quitan las prendas de vestir por él. Volviendo al tema principal, conforme pasaba la noche no tenía acercamientos con “Y” más que al comienzo de esa reunión y en realidad no pensaba hacerlo más, hasta el momento en que los tragos empezaron a hacer efecto en mi.
Después de que la mayoría de gente abandonara la fiesta, solo algunos atrevidos se decidieron quedar y para no aburrirse en el intento, animamos a seguir la noche con un juego de tragos que a decir verdad no recuerdo cual era, solo recuerdo el juego de las miradas (si, ese que haces con la chica que te gusta). A veces mientras la gente se concentraba en jugar encontraba momentos en buscar la mirada de “Y” que se encontraba casi al frente mío. Nunca trate de encontrar una respuesta a eso pero saben, uno encuentra cosas donde menos piensa que las hallará. Me di cuenta que ella también me veía a los ojos por momentos y es que en realidad no lo podía creer, tal vez lo imaginaba yo por estar casi cerca al límite de la borrachez pero sabría como seria eso, yo sabía que eso quedaría ahí por lo cobarde que era por más que haya estado con tragos encima (Si, era todo un niño con falda en esa época).
Y así la noche fue pasando entre cerveza, pisco, ron, vodka y cosas de colores. En un momento, “F” se sentó en un sillón junto con “L” y yo solo atine a ponerme detrás de ellos. Luego la presión sobre “F” se hizo clara, sus amigos querían que se tomara un vaso lleno de vodka y sprite aun cuando el ya no se encontraba en esta dimensión. Así que decidí apoyarlo y tomarme ese vaso por él, luego me arrepentiría de tal nefasta decisión. Cuando deje el vaso en la mesa, ya nadie era el mismo y todos parecían seguir un vals quieto. Fue cuando me di cuenta que ya estaba realmente borracho y no podía hacer nada para pararlo. Andaba tan ebrio en ese momento que casi me choco con el papa de “F”, lo cual le causo mucha gracia al Señor pero para mi seria un hecho realmente vergonzoso ya que nunca antes me había visto en esa situación tan trágica. Luego, llego el momento en que “Y” tenía que irse claro con su inseparable amiga “L” que también se irían con unos amigos más. Diablos, cuanto quería salir a la puerta y decirle: “Tu, la princesa de mi sueños. Déjame acompañarte y vayamos por el camino de la vida y del destino, es todo lo que ansío desde que te conocí”. Si, hubiera sido una gran oportunidad pero todo eso se transformo en un: “Chau, cuídate”. Si, ni siquiera estando ebrio podía decir lo que sentía por ella. Era tan terrible, tan cobarde, tan inmaduro, era tan André. Apenas vi que salió por la puerta, pensé en hacer lo primero que viniera a mi mente. Corrí al cuarto de “F” con un plumón indeleble en la mano y sin pensarlo 2 veces escribí: “André y “Y” por siempre” encerrado por un corazón. Tal como si el plumón fuese un cuchillo y la pared fuese un árbol, solo quería plasmar en la pared todo lo que no le podía decir a “Y”. Luego, “F” entro borracho y en realidad no le tomo mucha importancia a lo sucedido entre la pared y yo pero solo por ese momento. Y así pues, con “F” en su cuarto al costado de una batea mientras su papa se reía de él y mis demás amigos inconscientes por el K.O. del alcohol, decidí acabar mi día echándome en un rincón sin dejar de pensar y decir palabras referidas a “Y”. Para ser sincero, no recuerdo exactamente qué clase de frases dije pero si hay alguien quien recuerda eso, ese es mi amigo “F”. Aun no sé como hace para acordarse de esos mientras andaba inconsciente con la batea, bueno supongo “cosas de la vida”.
Al día siguiente mientras caminaba a la avenida para tomar un carro y regresar a mi casa. Sonó una canción en mi “CD Player” que daría dirección al sentimiento que yo tenía hacia “Y”. Entendería que “Ilusión de Tk” describía todo lo que sentía y pasaba por ella, esa canción deletreaba a la perfección lo que ocurría. Ella era la ilusión de mi vida que no estaba seguro se haría realidad. Es por eso que ese es el título de esta historia. Pues ustedes saben, cada uno tiene una canción especial para esa personita que atrapó nuestro corazón. Lo que era yo, esa noche antes de dormir decidí escuchar esa canción con la falsa idea de que podría soñar con ella y lo que fue esa noche se convirtió en algo que hice hasta el día en que me di cuenta que ella ya se había escapado de mis manos.

2 comments:

Inside.a.bubble said...

por fiin!! :)
me encanta!! por qe espero qe mi final algun dia sea como el tuyo...
tengo preguntas, hay palabras qe no entiendo...
sube pronto la parte 4

bss :)

Anonymous said...

Ayayayay...esas historias q solo a ti te pasan...como le vas a hacer vandalismo a la pared de tu mejor amiga ah...q mal...jajaja.


Laurilla.